Nosotros
Conocemos el campo y el fierro que necesita
Vendemos y representamos tractores, cosechadoras, implementos y camiones para productores de la región. Cada unidad se entrega revisada, con horas de uso reales y su historial a la vista, porque una inversión de capital se decide con datos y no con promesas.
El respaldo se mide después de la entrega: service oficial con taller propio, repuestos originales en stock y asistencia a campo en plena campaña. Trabajamos con financiación, leasing y toma de usados para que la operación cierre.
Lo que dicen los productores
La palabra de quienes ya trabajan con nuestras unidades.
Compré un tractor de 110 HP para el cañaveral y lo primero que miré no fue el precio: fue quién me iba a bancar el service. Las horas de uso que publicaron eran las reales, se las hice verificar por mi mecánico y coincidían con la ficha de taller. Ya lleva dos zafras y el mantenimiento programado lo hacen ellos, con todo anotado. Cuando lo vaya a renovar, esa ficha me va a valer plata.
Soy contratista de cosecha, trabajo lotes de terceros y la máquina parada me la cobran a mí. Se me rompió una manguera hidráulica de la cosechadora un domingo a la tarde, en plena campaña, y la unidad móvil llegó al lote a las tres horas con el repuesto original. Terminamos el lote esa misma noche. Eso no lo pagás con un descuento en la compra.
En la finca de limón necesitábamos una unidad chica para trabajar entre hileras y nos recomendaron un 75 HP en vez de venderme algo más grande y más caro. Se nota que conocen el trabajo del citrícola de verdad. La financiación quedó con vencimientos después de la cosecha, que es cuando tenemos plata, no cuando lo decide un banco.
Necesitaba un juego de filtros y un sello para el volcador del camión en plena zafra. Les pasé el número de serie por teléfono, me confirmaron el número de parte y en 48 horas lo tenía en Santiago del Estero. Antes perdía tres días yendo a buscar repuestos y a veces volvía con la pieza equivocada. Los repuestos originales cuestan más y salen más baratos, esa es la verdad.
Entregué un tractor con más de diez mil horas en parte de pago y pensé que me iban a ofrecer una miseria. Vinieron al campo, lo probaron en carga, revisaron todo y me dieron el valor por escrito, explicándome de dónde salía cada número. Con eso más financiación me llevé una unidad de 215 HP. Fue una sola operación y sin vueltas.
Compré una sembradora usada por separado, sin tractor, y me la entregaron con los cuerpos de siembra revisados uno por uno. Le hicimos la puesta a punto en el lote antes de arrancar la campaña y el técnico se quedó hasta que la dosificación quedó como tenía que quedar. Después de sembrar, volvieron para el control de mantenimiento. Ese seguimiento es lo que hace que uno vuelva a comprar en la misma casa.